Viaje inolvidable a Rioja en tiempo de vendimia

Viaje inolvidable a Rioja en tiempo de vendimia

Visitar la Rioja es siempre una experiencia enriquecedora y muy recomendable. Conocer sus bodegas, pasear entre viñedos… es la forma de entender que aquí el vino se halla presente en cada rincón. El enoturismo está generosamente desarrollado en la zona y son muchas las bodegas que ofrecen didácticas visitas guiadas a sus instalaciones, catas y recorridos por sus viñas. Vinoselección eligió tres de las mejores firmas de la D.O.Ca. Rioja -Roda, Ramón Bilbao y Luis Cañas- para realizar con los socios una escapada inolvidable (25-27 de septiembre) en el momento más especial del año: la vendimia. Los viñedos en su máximo esplendor, el mimo en la recogida, el trasiego en las bodegas… Son escenas propias del tiempo de recolección, experiencias que los socios pudieron vivir en primera persona.

La escapada comenzó el viernes 25 de septiembre. Como punto de encuentro: el Parador de Santo Domingo de la Calzada, que nos servió también de alojamiento para este fin de semana de enoturismo. Fundado en la Edad Media por Santo Domingo, este municipio debe gran parte de su desarrollo a la Ruta Jacobea. De hecho, el Hotel, imponente y elegante, ocupa un antiguo hospital del siglo XII levantado por Santo Domingo junto a la catedral para acoger a los peregrinos que recorrían el Camino de Santiago. Tras visitar la catedral y su retablo mayor, disfrutamos de una “cena de bienvenida” en el restaurante del Parador (Menú: lasaña rellena de morcilla de Burgos con besamel de boletus edulis; lubina al horno, patatas a la importancia y cordón de salsa agridulce; y leche frita, sopa de naranja y helado).

El día siguiente, sábado 26 de septiembre, nos trasladamos a la capital de la Rioja Alta: Haro, un municipio con la Sierra de Cantabria al norte, y con terrenos suavemente ondulados bañados por el río Ebro. Aquí se encuentra el Barrio de la Estación, donde se ubican las mayores bodegas de la zona; dos de ellas, Roda y Ramón Bilbao, nos abrieron las puertas.

Por la mañana, visitamos Bodegas Roda, una de las bodegas más modernas del Barrio de la Estación. Ubicada sobre un calado centenario, es una de las casas motor de la renovación de Rioja en los noventa. Fundada en 1987, terminó su construcción en 2001. Guiados por su enóloga, Vega Angulo, descubrimos sus tinas de roble francés donde se elabora cada viñedo por separado, su innovadora sala bioclimática (sala de fermentaciones malolácticas climatizada mediante suelo radiante) y sus naves de crianza excavadas en la roca. Además, catamos los excelentes vinos Sela, Roda, Roda I y Cirsion; vinos que son ejemplo de la conjunción de la tecnología más avanzada y la sabia interpretación de las tradiciones vitícolas. También catamos sus dos aceites de elaboración propia, donde la arbequina es la variedad protagonista de olivos situados en Mallorca y Gerona.

Rioja es tierra de grandes vinos y también tierra de buen comer, como pudimos constatar en Las Duelas, restaurante que ofrece platos de la cocina riojana y también propuestas más creativas, enclavado en el impresionante monasterio centenario de Los Agustinos. Aquí disfrutamos de un delicioso menú maridado con una selección de vinos del Barrio de la Estación (Menú: ensalada templada de rúcula, tomate, espárragos verdes, parmesano y nueces; bacalao a la riojana con pimientos de cristal; y muerte por chocolate).

Y por la tarde, visita a Bodegas Ramón Bilbao. Fundada en 1924 Ramón Bilbao es una de las bodegas con más tradición y predicamento en la Rioja Alta. Su enólogo, Rodolfo Bastida, también fue pieza activa en la renovación llevaba a cabo en la pasada década de los noventa. Desde su adquisición en 1999 por el Grupo Zamora, la bodega Ramón Bilbao ha experimentado un espectacular crecimiento, hasta producir hoy cerca de 3 millones de botellas, siempre siguiendo estrictos criterios de calidad. En esta ocasión pudimos catar los tres tintos de gama alta que produce la bodega: Ramón Bilbao Viñedos de Altura 2012, Ramón Bilbao Edición Limitada 2012 y Mirto 2009.

Ya el domingo 27 nos trasladamos a otra subzona riojana: la Rioja Alavesa, donde nos esperaba con las puertas abiertas Bodegas Luis Cañas en el municipio de Villabuena (Álava). De la mano de su director comercial, José Miguel Zubia, tuvimos la ocasión de adentrarnos en esta bodega puntera que apuesta por la innovación vitícola, el lanzamiento de nuevos proyectos y vinos ambiciosos. Llaman la atención sus cinco mesas de selección que, tras un exhaustivo control de viñedo, permiten diferenciar qué parcelas van destinadas a cada tipo de vino. El viñedo es precisamente la joya de Luis Cañas, pequeñas parcelas cultivadas con cepas viejas que alumbran vinos con importantes premios en revistas especializadas y concursos.

Tuvimos el privilegio de intercambiar impresiones con Juan Luis Cañas (timón de la bodega) y con su padre Luis Cañas, el patriarca y fundador. La cata de sus vinos la realizamos a pie de viñedo, en el mirador, donde pudimos constatar la alta calidad de tintos como Luis Cañas Reserva Selección de la Familia 2009 (la cosecha 2006 ocupó el puesto nº 9 en el World Ranking Wines&Spirit), y también vinos de la otra bodega familiar: Amaren, dedicada a la esposa fallecida de Luis Cañas (Amaren significa “de la madre”): Amaren Blanco Fermentado en Barrica 2013 y Amaren Tempranillo Reserva 2008.
Y como broche final a esta fantástica escapada, comida en la misma bodega (Menú: espárragos, foie y salmón; pochas a la riojana; solomillo con pimientos del piquillo; tabla de quesos. Vinos: Luis Cañas Blanco Fermentado en Barrica 2014, Cair Cuvée Tinto con crianza 2012, y Luis Cañas Tinto Reserva 2010). ¡Gracias a las bodegas por su hospitalidad y a todos los socios por acompañarnos!

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