Aurelio Feo: “La D.O. Bierzo tiene un halo de romanticismo difícil de encontrar hoy día”

Aurelio Feo: “La D.O. Bierzo tiene un halo de romanticismo difícil de encontrar hoy día”

Mientras en El Bierzo muchos viticultores jubilados abandonaban viñedo por no conseguir la implicación de las siguientes generaciones, Aurelio Feo ha sabido sembrar la semilla del amor por la viña en sus hijos: Adrián y Noelia. Ellos han vuelto al vino por distintos caminos, pero cada uno aportando matices e ideas frescas que enriquecen el proyecto: Aurelio Feo Viticultor, uno de esos extraños casos de bodega que tiene como sede la propia casa familiar. Una bodega artesanal donde se elabora el tesoro más preciado de esta saga: los frutos de mencía de viñedos centenarios, heredados de sus antepasados. Aurelio Feo se define como viticultor vocacional desde muy temprana edad, observador y autodidacta. Pronto comenzó a elaborar vinos para el consumo casero y el mercado local. En 2011, con la ayuda de sus hijos, decidió embotellar sus vinos bajo el marchamo de calidad de la D.O. Bierzo (como muestra, el Vino Marciano de diciembre Buencomiezo Mencía Selección 2013).

-VS: El paso de elaborar vino para consumo propio a la creación de la bodega y comercialización, ¿cómo fue ese momento?

-AFV: Siempre presumimos de tener una larga trayectoria como viticultores, vamos ya por la quinta generación. Mis antepasados elaboraban vino para el sustento de la casa, junto a otras actividades. Los vinos eran buenos y adquirieron cierta fama en el comercio local y luego en mercados cercanos como Asturias y Galicia. Lo mío ha sido una cuestión vocacional y de orgullo y respeto hacia nuestra historia, además el impulso de mis hijos Adrián y Noelia me ha ayudado a tomar esta decisión.

-VS: Su patrimonio está en la viña, ¿cómo trabajan el viñedo?

-AFV: Nuestro objetivo es obtener una uva de la mayor calidad posible, practicando una viticultura tradicional, sostenible y respetuosa con el medio. Aramos los viñedos, no utilizamos herbicidas ni pesticidas, y nuestros tratamientos a base de cobre y azufre los restringimos al máximo, para ello es necesario observar el viñedo y actuar en el momento oportuno. En invierno por ejemplo, nos centramos en la poda que determinará el volumen y la calidad de la cosecha, así como el futuro de la planta.

 -VS: ¿Podría hacernos una valoración del actual panorama de los vinos de la D.O. Bierzo?

 -AFV: La D.O. Bierzo lo tiene todo, una zona histórica, un terruño único y variedades autóctonas; todos estos factores conforman un halo de romanticismo difícil de encontrar hoy día. Actualmente se están dando pasos hacia el futuro en aras de la calidad y la diferenciación. Creo que la D. O. Bierzo está en un gran momento, con un gran peso en el panorama vitivinícola nacional, y cada vez más presencia internacional y en mercados emergentes.

-VS. En este relanzamiento  de los vinos del Bierzo ha sido clave la apuesta de las bodegas por una viticultura de calidad, ¿cómo ha cambiado en la región el concepto de viticultura en los últimos años?

-AFV: El cambio ha sido drástico. Como todos los grandes cambios, vino precedido por un cambio de mentalidad. Se pasó de elaborar vinos insulsos de granel en cooperativas a apostar por la tipicidad y diferenciación de las variedades autóctonas. Para eso hace falta una viticultura más precisa y una elaboración que respete el lugar y la añada de la que procede cada vino.

-VS. ¿Qué valor especial aportan las cepas viejas? ¿Es necesario un viñedo viejo para expresar terruño?

-AFV: Las cepas viejas son sabias. Una cepa vieja profundiza con sus raíces hasta los sustratos más interesantes para ella, subsana sus posibles carencias, regula su producción y soporta mejor las inclemencias. En nuestro caso, tenemos cepas centenarias. Son como las personas, con la edad producen menos, pero son más sabias y sus vinos son pura esencia, puro terruño.

-VS. Sin duda, el éxito del Bierzo se basa en la mencía, uva que en manos expertas da vinos de gran complejidad y profundidad aromática, pero que, si no se cuida como se merece, puede dar vinos con extrañas notas de reducción en nariz y tendencia a la ligereza y la frescura excesiva, ¿cómo sacar todo el potencial a la mencía y sortear estos escollos?

-AFV: Es una variedad difícil, requiere mucho trabajo en la viña, selección y, sobre todo, punto óptimo de maduración. En bodega es una variedad que hay que acompañar, sin intervenciones drásticas. En la crianza no conviene tampoco ser excesivo, que se exprese como es, sin maquillajes, con su belleza natural. Para nosotros la clave es el equilibrio en todo lo que hacemos.

-VS. Además de mencía, cultivan otras uvas locales como godello, doña blanca y palomino ¿qué aportan estas variedades?

-AFV: El godello es la variedad blanca por excelencia del Bierzo y tenemos la suerte de contar con algunas de las cepas más viejas. Son vinos plenos, frescos y envolventes, con delicadeza floral y frutal y con una vibrante acidez. La doña blanca es una variedad aromática que solemos ensamblar con godello en la búsqueda de redondez y equilibrio. La palomino, aunque no se lo crean, es de largo la variedad blanca más plantada en el Bierzo y se utilizaba como una uva de rendimiento. Para nosotros aporta estructura y un toque salino y exótico. Pueden probar este ensamblaje en nuestro vino blanco “Collage”.

-VS. Para terminar, ¿nuevas apuestas de la bodega?

-AFV: Mis hijos tienen un pequeño proyecto paralelo donde experimentan con las variedades autóctonas, los métodos de elaboración tradicionales y distintos tipos de crianza en una vuelta a los orígenes, quizás pronto veamos algo.

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