Canarias, fuente de descubrimientos enológicos

Canarias, fuente de descubrimientos enológicos

Nadie duda de los encantos turísticos de las Islas Afortunadas, uno de los principales destinos por su excelente clima y paisajes, ¿pero conocemos sus vinos? Si tu respuesta es no, tienes una asignatura pendiente. Los vinos canarios ofrecen una seductora experiencia sensorial y una riqueza poco común. La singularidad de sus variedades tradicionales (listán negro, listán blanco, negramoll, bastardo negro, malvasía…) y el cuidado en la elaboración han incrementado su prestigio. El pasado puente de Todos los Santos, Vinoselección organizó para sus socios una escapada para conocer este archipiélago fuente de alicientes y descubrimientos enológicos: vinos con mucha personalidad, pequeñas bodegas familiares, sorprendentes proyectos enoturísticos y vanguardistas técnicas como el envejecimiento de los vinos bajo el mar. Por supuesto, disfrutamos al tiempo de las delicias culinarias de la tierra del mojo picón y de la belleza de un entorno único.

Como destinto principal: Tenerife, donde visitamos La Casa del Vino, La Granja Verde -exhibición de la agricultura y ganadería canarias- y diferentes bodegas amparadas por tres de las cinco denominaciones que garantizan la calidad de los vinos de la isla. El último día, escapada a para conocer una plantación platanera y un cafetal. Comenzamos el viaje el viernes 28 de octubre con una cena de bienvenida a base de productos típicos en el municipio tinerfeño San Cristóbal de La Laguna, donde se encontraba el hotel en el que nos alojamos: Nivaria.

A la mañana siguiente, sábado 29 de octubre, visita guiada a La Casa del Vino de Tenerife, en El Sauzal. Se trata de una hacienda completamente reformada (el actual restaurante era la antigua casa del servicio) que pretende mostrar toda la historia del vino canario. Recorrimos el museo y disfrutamos de las preciosas vistas de los diferentes tipos de viñas, del océano y del Teide. Para finalizar, cata de vinos canarios: Viña Arese, Marba, Mencey de Chasna y Pagos Reverón (ecológico), maridada con quesos y degustación de diferentes tipos de mieles.

Antes de comer, dejamos la Casa del Vino para acceder a La Granja Verde, finca en pleno corazón del Valle de la Orotava (en el norte de Tenerife) con animales de razas puras canarias y una importante plantación hortofructícola que muestra el pasado y el presente de la cultura agrícola canaria. Aquí, en un comedor reservado para nosotros, disfrutamos de un menú típico canario elaborado con productos ecológicos del propio huerto y regado con los excelentes vinos de Bodegas Tajinaste (D.O Valle de La Orotava). A continuación, Juanjo, uno de los encargados de la Granja, nos explicó durante un agradable paseo todos los detalles sobre la plantación ecológica.

La jornada del domingo 30 de octubre la dedicamos a conocer diferentes bodegas tinerfeñas. Comenzamos visitando Bodegas Monje (D.O. Tacoronte-Acentejo), en el municipio de El Sauzal, también en el norte de la isla, en un precioso paraje cercano a la costa donde se elaboran vinos –sobre todo, tintos- bajo la influencia del Atlántico. Bodegas Monje está dirigida por la quinta generación de una saga vinícola, dedicada a la producción de vinos con mucha personalidad a partir de variedades locales como listán negro, listán blanco y negramoll. Monje se caracteriza además por desarrollar una importante apuesta por el . Con su propuesta “Wine & Sex” es la única bodega que combina en una cena la posibilidad de disfrutar de sus vinos con un toque de erotismo.

Al llegar a la bodega, degustamos varios de sus vinos acompañados de ibéricos, en un paraje perfecto frente a las viñas de la bodega y el océano. Después recorrimos las instalaciones guiados por el propio bodeguero, Felipe Monje. Aprendimos todo sobre las labores que se realizan durante el ciclo anual de la vid con el vídeo “Los sonidos del vino” y, como broche final, subimos al restaurante situado en un mirador espectacular para degustar un exquisito cochinillo negro canario asado a fuego lento en horno de leña (¡estuvo asándose desde las 18 h del día anterior!).

Por la tarde, cambiamos de denominación de origen para conocer Bodegas El Rebusco, en la D.O. Valle de Güimar, comarca del sur de Tenerife donde los vinos blancos son la estrella. El Rebusco, en Araya (Candelaria) es una pequeña firma que lanza sus primeros vinos en 2012 tras ampliar y modernizar la bodega que tenían en la propia casa los abuelos de Nicasio Díaz Gil, un modesto constructor reconvertido en bodeguero. Se trata de una de las bodegas inmersas en el proyecto de sumergir botellas en el mar para comprobar su evolución; de hecho, es la primera en contar con una instalación submarina permanente (a una profundidad de 18 m) para el envejecimiento de los vinos. Nos recibieron las tres hijas de Nicasio -entre ellas, Maeva Díaz, la enóloga- para contarnos la trayectoria y avances de un proyecto que en apenas unos años y con una pequeñísima producción se ha hecho con un buen ramillete de premios. Por supuesto, tuvimos ocasión de probar sus vinos envejecidos en el fondo del mar y compararlos con los mismos vinos criados en bodega, una experiencia sumamente interesante.

El lunes 31 de octubre cambiamos de isla. Por la mañana, traslado a Santa Cruz de Tenerife para tomar el ferry a Gran Canaria y, por unas horas, aparcar el vino para dedicarnos a todo un clásico canario: el plátano, el cultivo más importante del archipiélago. Visitamos la plantación donde se recolecta uno de los mejores plátanos del mundo: la cooperativa Costa Caleta. Al ser un día laborable, encontramos la cooperativa a pleno funcionamiento y pudimos ver cada paso del proceso.

A media mañana nos acercamos a conocer el cafetal de Finca de La Laja, en el noreste de Gran Canaria, concretamente en el Valle de Agaete. Finca La Laja es una extensa y preciosa hacienda rodeada de centenarios pinares canarios, propiedad de la familia Lugo-Jorge y cultivada con plantas de café, viñas y naranjos. Guiados por Víctor, de la familia propietaria, conocimos los detalles del proceso de producción y tostado de café y cómo diferenciar las calidades y tipos. En los últimos años, Finca de La Laja es famosa también por sus vinos producidos en su pequeña bodega Los Berrazales. Visitamos las instalaciones y degustamos, sentados al aire libre, varios de sus vinos armonizados con productos típicos: papas con mojo, quesos, jamón… Y por supuesto, café de su cafetal acompañado de bizcocho casero.

Como colofón del viaje reservamos la cata de vinos viejos canarios en Santa Cruz de Tenerife. Fue todo un privilegio pasear por el Mercado de la Recova, construido hace 70 años y abierto exclusivamente para nosotros. Y gracias al establecimiento , tuvimos el privilegio de catar excepcionales vinos viejos canarios, como el tinto Alysius –protagonista del brindis por el fin de la Guerra de la Independencia de EE.UU- y blancos dulces entre los que se encontraba “Testamento”,  de la Bodega Cumbres de Abona. Todos ellos, comentados por expertos enólogos y maridados con una selección de quesos canarios. ¡Inolvidable!

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