Entrevista a Vicente Micó, enólogo de B. Luzón: “En Jumilla teníamos el estigma de vinos cabezones, pero venían de todo el mundo para llevarse casi toda la producción”

El mejor joven de Monastrell de la D.O. Jumilla: es uno de premios que recibió hace unos días un vino diseñado por Vicente Micó, enólogo de Bodegas Luzón, en el  25º Certamen de Calidad de Vinos de Jumilla. Reconocimientos que apuntalan el trabajo de este profesional de la enología de sólo 39 años e hijo de viticultores.

La D.O. Jumilla (Murcia) ha protagoniza una de las metamorfosis más rápidas del vino español, dejando atrás la imagen de vinos a granel para ser cuna de tintos mediterráneos de calidad en un tiempo récord. En este salto cualitativo, Bodegas Luzón y la familia Gil han sido los dos grandes motores.

Formado en enología, Vicente Micó inició su trayectoria profesional en 1999, primero en la vecina D.O. Bullas (Bodegas Cehegin), donde pasó seis años antes de dar el salto a la D.O. Jumilla. Desde 2006 es el enólogo de Bodegas Luzón. En esta entrevista nos habla, entre otros temas, sobre su trabajo al frente del departamento enológico de Luzón y el gran potencial de Jumilla y la uva monastrell.


VS. ¿Cómo ha conseguido una bodega centenaria como Bodegas Luzón adaptarse tan bien a los nuevos tiempos?

En año 2000 Luzón realizó una remodelación en las instalaciones y en el viñedo. Pero la gran  puesta al día de la bodega se produjo en 2005, cuando entraron los nuevos propietarios. Entonces se construyó una nueva bodega Premium y se remodeló la que ya teníamos. En las nuevas instalaciones trabajamos con barricas de 500 litros, con tinos de roble y con acero inoxidable. Otro de los cambios más importantes consistió en comenzar la elaboración por parcelas.

VS. Una de las tendencias actuales es la apuesta por la naturalidad y las mínimas intervenciones. ¿Es esto posible cuando se cuenta con un viñedo tan extenso como el vuestro?, ¿cómo trabajáis el viñedo?

Nosotros tenemos 500 hectáreas de viñas propias y 1.000 hectáreas más que gestionamos. En otras zonas, un viñedo de estas dimensiones sería una barbaridad. Nosotros de forma natural conseguimos unos rendimientos bajos, por debajo de los 3.000 kg/hectárea; incluso tenemos algunas parcelas viejas con rendimientos inferiores a los 1.000 kg/ha.

Además, las mismas condiciones naturales de esta región nos permiten tener uvas ecológicas. Somos la primera bodega en Jumilla que consiguió el sello ecológico y el 50% de lo que producimos es ecológico. Altos de Luzón 2014 (50% monastrell, 25% tempranillo y 25% cabernet sauvignon) no está etiquetado como ecológico porque la cabernet sauvignon no es ecológica; pero aun así, todas nuestras uvas tienen un tratamiento ecológico.

VS. El calentamiento global es una realidad, ¿estáis tomando alguna medida en Bodegas Luzón para afrontar los efectos del calentamiento global?, ¿cómo afecta a la uva monastrell?

En Bodegas Luzón llevamos años buscando las parcelas más viejas ubicadas a mayor altitud, las más frescas -el clima más frío ralentiza la maduración-. Queremos evitar que estas parcelas en altitud se pierdan y abandonen. Si no tenemos la opción de comprarlas, las gestionamos mediante contratos de larga duración. La agricultura se está poniendo dura, y una de las soluciones pasa por buscar la altitud.

En cuanto a la monastrell, tenemos viñedos que van de los 400 a los 1000 m, y esto nos permite elaborar vinos con diferentes perfiles. Para poner un ejemplo, tenemos parcelas de monastrell que vendimiamos el 25 de agosto, y otras el 25 de septiembre; cepas plantadas sobre suelos diferentes, algunas sobre pie franco… Una diversidad de condiciones que nos permite producir vinos de monastrell con diferentes grados de concentración y frescura.

VS. Jumilla ha superado por fin esa imagen asociada a vinos cabezones y graneles. ¿Cómo ha cambiado el panorama de esta D.O. en las últimas décadas?

En Jumilla teníamos este estigma de vinos cabezones y, sin embargo, venían de todo el mundo, sobre todo de Francia e Italia, para llevarse a granel casi toda nuestra producción; se llevaban prácticamente el 90% y dejaban lo peor. Y es que hace unos 40 años en Jumilla se embotellaba muy poquito. Ahora elaboramos vinos de altísima calidad y esto se aprecia, sobre todo, en otros países.

VS. La variedad monastrell se ha hecho valer. ¿Cuáles serían para usted los atributos que definen un gran vino de monastrell?

Los vinos están, sobre todo, para disfrutar. La monastrell nos puede dar vinos jóvenes sencillos con mucha fruta, ideales para cualquier momento; y también vinos más poderosos, carnosos y concentrados.

VS. ¿Las buenas puntuaciones de críticos como Parker para sus vinos se han traducido en una mayor proyección internacional?

En Bodegas Luzón exportamos el 60% de nuestra producción, pero también tenemos un importante mercado nacional.

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