La Ribera del Duero lanza sus vinos blancos: el rescate de la albillo mayor

En Ribera del Duero están exultantes: comienza el camino de algo que puede ser grande. Hace apenas unos meses, los profesionales del sector no daríamos crédito a la cata celebrada en Enofusión 2020, el pasado 14 de enero. Ribera del Duero ya elabora vinos blancos. Sí, has leído bien: vinos blancos con el marchamo de la Denominación de Origen, complemento perfecto de sus tintos y rosados. Un terremoto en esta región que tiene una fecha clave: noviembre de 2019, cuando el Consejo Regulador aceptó como variedad principal a la albillo mayor. La única uva blanca en un mar de tintas. Un hito en la historia de esta denominación, que no ha dejado de innovar desde su creación en 1982.

La albillo mayor es una variedad autóctona y milenaria que, como tantas otras en nuestro país, ha sido menospreciada durante mucho tiempo. Su precio hasta hace pocos años rondaba los 30-40 céntimos el kilo, y su destino era la elaboración de claretes. Ahora por fin recibe la atención que merece: el Consejo Regulador ha escuchado a viticultores y bodegas que llevaban tiempo reivindicando el valor de este vidueño.

Foto cedida por Bodegas Comenge

Cepas viejas y producciones limitadas

La albillo mayor es una uva rescatada que nos llega en forma de blancos modernos y de calidad, con producciones limitadas. Y es que de las 23.000 hectáreas de viñedo adscrito a la D.O. Ribera del Duero, solo 290 hectáreas han sido registradas como albillo. En la inmensa mayoría de los casos, se trata de viñas viejas. Este año, el Consejo Regulador ha producido 5.000 contraetiquetas de blancos de albillo mayor, aunque el próximo año espera aumentar.

Antiguamente la albillo se plantaba junto a la tempranillo (tinto fino), porque el ‘coupage’ se hacía en el propio viñedo. Se calcula que entre un 5 y 10% de las uvas en los viñedos de tempranillo son de albillo. Por lo tanto, no existen viñedos viejos monovarietales de albillo. Esta uva blanca se encuentra diseminada entre los viñedos de tempranillo, y elaborarla tiene un plus de laboriosidad, ya que primero hay que identificar las cepas escondidas.

Uva versátil que anuncia grandeza

La albillo, como la tempranillo, no destaca por ser una variedad muy expresiva en nariz; pero sí ofrece una boca extraordinaria, con volumen y mucha fruta (melocotón, piña…). En la cata de Enofusión comprobamos que estamos ante una uva versátil que admite diferentes modos de elaboración: fermentación en barrica, crianza sobre lías, crianza en roble, etc. Los bodegueros buscan el camino en estos primeros tiempos aptos para la innovación. 

Algo maravilloso de esta cata fue probar vinos elaborados con viñas antiguas: hay que tener en cuenta que todo el crecimiento de la superficie de albillo será a partir de viñas jóvenes, lógicamente. Durante el acto, guiado por Miguel Sanz, director general de la Ribera del Duero, pudimos catar diez referencias: Lagar de Isilla Albillo 2018, Unanimous Tres Piedras 2018, Cabellero Zifar Blanco 2018, Dominio del Pidio Albillo 2018, Luthier Blanco 2018, Valdero Blanco de Albillo 2018, Valduero Albillo Reserva 2017, Valduero Albillo Gran Reserva 2015, Dominio del Águila 2015 y Félix Callejo El Lebrero 2018. Todos ellos, vinos de producciones pequeñas.

De los diez, sólo uno está ya comercializado con la contraetiqueta de la D.O. Ribera del Duero: Caballero Zifar 2018, de Bodegas Zigar, un blanco del que tan solo se han elaborado 700 botellas. El resto, se comercializa bajo el marchamo de Vino de la Tierra, o todavía se encuentra en proceso de elaboración. Por otro lado, también es importante señalar que Félix Callejo El Lebrero 2018 es el único que procede de un viñedo monovarietal, ya que se trata de una plantación nueva.

Todos estos vinos y sus bodegas merecen reconocimiento por el arduo trabajo que han realizado. Aunque durante el acto se destacó a Valduero y Jorge Monzón, de Dominio del Águila, como las dos firmas que han marcado el camino. Valduero fue la primera bodega de Ribera del Duero que comercializó un blanco de albillo, allá en los noventa; una firma que se atreve también a comercializar albillo en versión Reserva y Gran Reserva, mostrando la magnífica capacidad de envejecimiento de esta uva. Jorge Monzón es un joven viñador que prepara el lanzamiento de Dominio del Águila 2015, un blanco con 30 meses de crianza en barricas en bodegas subterráneas.

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