María Rodero (Bodegas Rodero): “Aprobar nuevas categorías de zonificación representaría un avance significativo en la D.O. Ribera del Duero”

María Rodero (1987) representa, junto a su hermana Beatriz, la nueva generación al frente una de las firmas más importantes de Ribera del Duero. Su padre, Carmelo Rodero, hijo y nieto de viticultores de Pedrosa de Duero, ya cultivaba la tierra junto a su padre siendo un adolescente y, finalizado el servicio militar, inició la compra y cultivo de sus propios viñedos. Vinculado en un primer momento a la Cooperativa Vinícola de Pedrosa, de la que sus abuelos fueron socios fundadores, pasó a vender sus uvas a bodegas tan reconocidas como Vega Sicilia. No había duda de que trabajaba con materia prima de excelente calidad. Así que en 1990 dio un paso más y fundó su propia bodega.

El primer vino de Carmelo Rodero vio la luz con la cosecha 1991. Desde entonces, la bodega ha recorrido un camino lleno de reconocimientos, siempre manteniendo el foco en su bien más preciado: la viña. Por fortuna, Carmelo Rodero tiene el relevo generacional garantizado: “Desde nuestra juventud, mi hermana y yo hemos estado vinculadas a este proyecto familiar, viendo su evolución desde los orígenes. Quizás esta es la razón por la que siempre nos ha apasionado este mundo y decidimos dirigir nuestra formación en torno al proyecto familiar, en función de los gustos personales de cada una: Beatriz orientada a la parte enológica, y en mi caso, a la parte comercial y marketing”, comenta María Rodero.

VS. ¿Cómo definiría la filosofía de elaboración de su bodega, ha cambiado estos años o siguen con la línea establecida por su padre?

El lema principal de la bodega siempre ha sido el de la búsqueda de la calidad y la excelencia, partiendo de una buena base como son las uvas y continuando con los sistemas de vinificación más novedosos. Cabe destacar que, durante los últimos años, se ha dado un giro a la manera de vinificar los vinos, tratando de buscar el mejor equilibrio entre la uva y el tiempo de barrica, adaptando los distintos tostados de madera al perfil de vino deseado.


VS. Ustedes definen sus vinos como ‘vinos de autor’, ¿qué características distinguen a los vinos de Carmelo Rodero de otros vinos de la Ribera?

El sello común de todos nuestros vinos es la identidad que nos otorga la materia prima, consiguiendo una linealidad de máxima calidad año tras año y una relación calidad precio inmejorable.

VS. Es un hecho que la calidad de la uva es la principal seña de identidad de la bodega. Ustedes trabajan con 160 hectáreas de viñas que tienen una edad media superior a 30 años. ¿Son las viñas viejas una condición imprescindible para elaborar grandes vinos?

Elaborar grandes vinos es un conjunto de múltiples factores. Además de la edad del viñedo, los rendimientos, las variedades, el clon, el portainjerto, la orientación y la buena elección del terreno de plantación son elementos fundamentales para elaborar vinos de gran calidad.

VS. Ustedes elaboran un vino de parcela: Pago de Valtarreña; además tienen sus viñas en una de las zonas más deseadas de Ribera del Duero: Pedrosa de Duero. ¿Estarían a favor de que la D.O. Ribera del Duero aprobase categorías de zonificación como ya ha hecho Rioja con sus Vinos de Municipio y de Viñedos Singulares?

Por supuesto. La Ribera del Duero presenta disparidad y diversidad de zonas dentro de la propia Denominación de Origen. Así que estas categorías representarían un avance significativo y podrían ayudar al consumidor a identificar e interpretar las peculiaridades de cada subzona.

VS. Hay una tendencia hacia los vinos naturales y la mínima intervención. ¿Se puede hacer un gran vino sin intervenir o sin gran tecnología detrás?

Para nosotros lo más importante en el viñedo es la viticultura razonada y lógica, sin abuso de tratamientos fitosanitarios y buscando la máxima concentración en las uvas. En la actualidad, todos nuestros vinos son vinificados por sistemas de elaboración por gravedad, lo que nos permite poner en valor la materia prima.

VS. ¿Por qué roble francés en sus vinos y no americano?

Esta es una decisión muy personas y subjetiva. En nuestra opinión, la combinación de nuestras uvas con el roble francés da como resultados vinos más elegantes, armónicos y con mayor equilibrio entre fruta y madera. Pero como digo, es una cuestión de gusto personal.

VS. Adaptarse al cambio climático es uno de los mayores retos a los que se enfrenta el sector. ¿Cree que el cambio climático ya está afectando al perfil de los vinos de Ribera del Duero?, ¿buscar viñedos de altura puede ser una de las soluciones?

Desde hace varios años somos conscientes de que se está produciendo un cambio significativo, y también desde hace tiempo vemos cómo esos viñedos plantados a mayor altitud están produciendo resultados excelentes. Nuestra zona es una de las más elevadas de la D.O, por lo que partimos de una altura media en nuestras 160 hectáreas de viñedo de 850 metros sobre el nivel del mar: un auténtico lujo.

VS. Para terminar, ¿cómo ha afectado la crisis del coronavirus a la bodega?

Bien es cierto que nuestro producto está muy enfocado al canal horeca; y que durante las semanas de confinamiento, la hostelería y restauración han sido los grandes afectados, pero cabe destacar que otros canales alternativos, como es el caso de la venta online, se han visto reforzados.

Quizás te pueda interesar

Sara Bañuelos, directora técnica de Bodegas Ramón Bilbao Rueda: “Rueda está apostando por una amplia gama de vinos, con elaboraciones especiales y longevidad”

Qué implican las categorías de zonificación: exaltar el origen

Top 10 de las denominaciones viajeras: mirar al exterior

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *