Rosados: 5 frases lapidarias de las que debes huir

¿Te gustan los vinos rosados pero estás cansado de escuchar frases lapidarias que restan valor a estos elaborados? Desmontamos los mitos falsos en torno a los rosados para ayudarte a amarlos un poco más.

1. El rosado es un vino menor. Su consideración de vino menor no tiene razón de ser. Antiguamente es cierto que eran vinos de baja calidad, prácticamente se trataba de ‘blancos manchados’, pero llevan años demostrando la gran calidad que ofrecen cuando están bien elaborados. Se ha dado un importante salto cualitativo, sobre todo debido a la mejora de las tecnologías de elaboración en las bodegas. ¿Por qué inclinarnos por rosados importados de menor calidad como el Lambrusco si todas las regiones españolas están creando rosados de primer nivel?


2. El rosado es un vino poco consumido. Falso. Cada vez un mayor número de consumidores jóvenes y sin prejuicios se animan a disfrutar de estos vinos. Los rosados son tendencia: ganan protagonismo en restauración. A ello se suma la apuesta de las bodegas por estos vinos, que encajan perfectamente entre los consumidores que buscan vinos alegres y versátiles. Los rosados con D.O. han visto crecer sus ventas notablemente en los últimos años.

3. Se elabora mezclando vino blanco y tinto. No está permitido. Los rosados no son el resultado de mezclar vino blanco y tinto. Lo que sí se puede combinar son uvas blancas y tintas. También se pueden elaborar sólo con uvas tintas, pero nunca sólo con uvas blancas: los rosados necesitan tomar su color rosa de la maceración con los hollejos de las uvas tintas.

Algunas de las uvas tintas más empleadas para elaborar rosados son la garnacha, la tempranillo, y las foráneas cabernet sauvignon y merlot.

4. Es el vino para los que no saben de vino. Esto es un disparate. Se trata de un vino muy complicado de elaborar, cualquier bodeguero lo sabe: hay que dejar el mosto muy limpio para que tenga buenos aromas, les cuesta terminar la fermentación… Por eso, y por todo lo que nos demuestran en la copa, hay que apreciarlos.La creencia de que se elaboran con las peores uvas es otra falsedad. Hacer un rosado conlleva mucha dedicación y, en muchos casos, una meticulosa selección de la uva.

5. El rosado es para el aperitivo. Es apropiado para el aperitivo, pero no de forma excluyente. Se trata de un tipo de vino con una gran versatilidad gastronómica, y puede acompañar durante toda la comida e incluso en los postres. Actualmente el mercado nos ofrece una gran variedad en este segmento, rosados de distintos estilos y resultado de diferentes métodos de elaboración, algunos alcanzan los 13.5 grados de alcohol y se enfrentan sin problema a platos antes reservados a los tintos, como las carnes rojas. Los rosados podrán encontrar la pareja perfecta en platos como pastas, arroces, pescados, carnes, quesos, etc.

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