¿Sabes cuáles son las uvas blancas autóctonas más importantes? 12 reinas en nuestros viñedos

La España vinícola se caracteriza por la diversidad de sus vinos, una variedad resultado de los diferentes tipos de suelos y climas, y un amplísimo repertorio de variedades cultivadas. Descubre cuáles son las principales variedades blancas que dan valor a nuestro patrimonio vitícola.

AIRÉN. La variedad más plantada en España. La mejora de las técnicas de vinificación ha mejorado la calidad de los vinos elaborados con este varietal. Ya que se trata de una uva muy neutra, la airén ha sido tradicionalmente usada en ensamblajes y para destilación. Se obtienen magníficos resultados con la airén en ‘coupages’ que incluyen macabeo y malvar. En general, otorga vinos de baja intensidad en nariz, con recuerdos de manzana y plátano. Produce vinos con alto nivel de alcohol y baja acidez. En Castilla La Mancha tiene su principal feudo.

ALBARIÑO. Variedad de alta calidad, cuya producción se concentra en Galicia, principalmente en la D.O. Rías Baixas. Una uva muy aromática, con notas frutales y florales,  y con una magnífica acidez que aporta a sus vinos un alto potencial de envejecimiento. Adecuada para elaboraciones sobre lías y en contacto con el roble. Con la albariño se obtienen monovarietales de alta calidad. También puede mezclarse con otras variedades autóctonas. 

VERDEJO. Es, junto a la albariño, la variedad blanca más apreciada de nuestros viñedos. Su cultivo se concentra en la D.O. Rueda y otras zonas de Castilla y León, aunque también se cultiva en otros puntos de nuestra geografía. Con ella se producen vinos aromáticos, con toques herbáceos y un característico punto de amargor. Elaborada como monovarietal o en ensamblajes junto a la sauvignon blanc o viura. Podemos disfrutar de la verdejo en su versión blanco joven o también fermentado o criado en barrica. Históricamente, con la verdejo se producían los llamados ‘vinos dorados’: vinos generosos conseguidos con técnicas como el asoleado y la crianza en botas según el sistema de criaderas y soleras. Estos vinos ancestrales se siguen elaborando.

GARNACHA BLANCA. Produce vinos blancos florales y herbáceos, muy sensible a la oxidación, con una intensidad aromática media, destacando en nariz las notas de fruta blanca madura y notas florales. En zonas altas y frescas proporciona buena acidez. Se elabora en solitario o en ensamblajes, principalmente con macabeo. También se emplea para la elaboración de vinos dulces.

GODELLO. Variedad con la que se están consiguiendo en los últimos años excelentes resultados. Cultivada en Galicia y Castilla y León. El auge de pequeñas denominaciones gallegas como Valdeorras se debe a este varietal. La godello ofrece vinos afrutados y aromáticos. Apta para elaboraciones sobre lías y en contacto con el roble.

MACABEO. Varietal muy versátil que puede producir blancos  aptos para realizar largos envejecimientos debido a su capacidad antioxidante. Por tanto, la macabeo puede elaborarse sobre lías o en contacto con el roble. Es poco intensa en nariz, donde dominan las notas florales. Se elabora generalmente en compañía de otras variedades como airén o malvasía.

MALVASÍA. Variedad de origen mediterráneo, está bastante extendida por nuestro país, principalmente en Cataluña y Aragón. Muy aromática y con altos niveles de acidez y alcohol. Con la malvasía se obtienen vinos muy intensos y también vinos dulces de postre. Destinada a vinos jóvenes monovarietales o en mezclas para aportar acidez y aromas.

PALOMINO. Cultivada principalmente en Andalucía, la palomino es la base de los vinos de Jerez, área donde ocupa más del 90% de la extensión vitícola. Produce vinos jóvenes bastante neutros en nariz, con bajos niveles de acidez y alcohol y cuerpo ligero. Sin embargo, es ideal para la creación de vinos fortificados, como los mencionados vinos de Jerez, con largos envejecimientos en botas de roble.

PARELLADA. Principalmente utilizada para la elaboración de cava. Es una variedad muy aromática y de alta calidad. La parellada es una de las tres uvas típicas de los cavas, junto a la macabeo y xarel.lo. En este triunvirato, la parellada añade elegancia y estructura. Muy aromática y fresca.

MOSCATEL DE GRANO MENUDO. Adecuada para vinos dulces naturales y mistelas por su alto contenido de azúcar y buena acidez. Tradicionalmente empleada para la elaboración de vinos dulces, hoy día encontramos también estupendos blancos jóvenes de moscatel, e incluso blancos fermentados en barrica con un punto de dulzor. Muy aromática, con notas florales y amieladas, y altos niveles de acidez y alcohol.

PEDRO XIMÉNEZ. Variedad principalmente cultivada en Andalucía y utilizada para la obtención de vinos dulces: los famosos Pedro Ximénez. El vino Pedro Ximénez es una de esas joyas enológicas elaboradas en el sur hispano, ya sea en el Marco de Jerez o en la denominación cordobesa de Montilla-Moriles. Sus peculiares aromas proceden de su proceso de elaboración.

XAREL.LO. Es una de las tres variedades típicas del cava y es la uva más cultivada en la D.O. Penedés. Principalmente valorada por su habilidad para adaptarse a diferentes altitudes. La xarel.lo es una uva poco aromática, pero con una magnífica acidez. Apreciada en la vinificación del cava por su equilibrio y contenido de azúcar.

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