Vino y comida a domicilio: armonías para relajarse en verano

Hay quien se relaja cocinando y quien se olvida de cocinar cuando se relaja. Hay días en los que te apetece airear tu faceta de cocinillas y otros en los que te acercas a la cocina solo para anotar el teléfono del imán asido a la puerta de tu nevera. Sí, el verano es tiempo de relax y de holganzas para los fuegos de la vitro;  y pedir comida a domicilio se convierte en algo de lo más habitual. Aquí van unas propuestas para disfrutar de maridajes que solo te exigirán marcar un número de teléfono… y, por supuesto, poner el vino a enfriar.

Hamburguesa. Este icono de la comida americana es la opción estrella cuando pedimos comida a domicilio. Las hamburguesas de carne casan bien con tintos jóvenes tipo maceración carbónica, como Luis Alegre 2018Muñarrate 2018, VI-VE Familia Valdelana 2018, Artadi Tradición 2018, Primero de Fariña 2018, Les Sorts Jove 2018

Si nos gusta acompañar la carne de la hamburguesa con queso, necesitaremos vinos con un poco más de taninos, como un Rioja o un Ribera del Duero con paso por barrica. La idea es que el vino aporte sabores y, además, amplíe los de la hamburguesa. 

Pizza. Otra de las tentaciones que nos viene rápidamente a la cabeza cuando nos saltamos el momento cocina es la pizza: el plato italiano más universal. Si tomamos una sencilla pizza margarita su mejor aliado es un rosado pálido bien fresquito tipo Excellens Rosé 2018.

Para una pizza Cuatro Quesos va muy bien un tinto de syrah de cuerpo medio. Por su alto índice de grasa, la Cuatro Quesos también combina con blancos ligeros y frescos, como un blanco de verdejo, y con cavas frutales y florales.

En caso de que la pizza sea vegetal (con ingredientes como champiñones, cebolla, aceitunas, hierbas aromáticas…) resulta ideal tomarla con un blanco de sauvignon blanc.

Por su parte, la pizza barbacoa, otra de las más solicitadas, podemos armonizarla con un tinto de merlot. El toque dulce del merlot funciona perfectamente con la salsa barbacoa. 

Comida mexicana. Burritos, tacos y fajitas son algunos de los platos más pedidos a domicilio. Caracterizada por el picante que le aporta el uso de chilis y jalapeños, la gastronomía mexicana combina a la perfección con cavas y champanes. También marida bien con tintos muy ligeros como algunos de la Ribeira Sacra. Y si optas por un picoteo con nachos y guacamole, mejor busca compañía en un rosado: Valdelosfrailes 2018, Viña Sastre 2018, Albanto La Viña de Las Flores Rosado 2018, etc

Comida asiática. No podemos pasar por alto la cocina asiática: japonesa, china, tailandesa…
Sorprendentemente, los platos con salsa de soja casan a las mil maravillas con un tipo de vino de Jerez: el palo cortado. El palo cortado, toda una joya entre los vinos del sur, también marida con las salsas agridulces características de la cocina tailandesa y china.

¿Y qué sucede cuando entramos en el mundo de las sensaciones picantes con ingredientes como el wasabi? También encontrando su pareja ideal entre los vinos de Jerez, en este caso, en un amontillado o un cream. El amontillado acentúa las sensaciones picantes; por su parte, el cream funciona por contraste: atenúa el picor.

Si nos centramos en platos de la cocina japonesa como nigiris, sushi, sashimi, etc., lo más recomendable es decantarnos por vinos blancos frutales y florales como los albariños, por ejemplo, Lolo Albariño 2018.

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